Cuando vivimos desde la dependencia… - Personality Change Makers

Cuando vivimos desde la dependencia…

LA DEPENDENCIA: UN RASGO CON LUZ Y SOMBRA

La dependencia es uno de los rasgos de personalidad más comunes en Iberoamérica, especialmente en las mujeres. Es un rasgo que ama profundamente, que cuida al otro, que piensa en los demás, que valora lo colectivo y que vive desde la empatía. Sin embargo, es un rasgo de personalidad que es muy criticado por la sociedad porque puede llevar a comportamientos sumisos, complacientes y de poco autocuidado.

No obstante, me atrevería a decir que gracias a este rasgo es que podemos vivir en armonía, como sociedad y respetando las diferencias, las normas y los desacuerdos. ¿Por qué? Porque es una estrategia de personalidad que pone atención a los demás, que no es egoísta y que sabe cuándo posponer los intereses personales para favorecer los comunes.

CUANDO LA DEPENDENCIA SE MUEVE HACIA LA “OSCURIDAD”

El problema surge cuando este rasgo se expresa desde la “oscuridad” y no desde la “luz”. Aparecen dificultades para poner límites, reconocer y validar deseos, necesidades y emociones. La complacencia extrema convierte la docilidad en la norma, y esto puede pasar factura en la salud física, emocional y en la calidad de las relaciones. En efecto, cuando la dependencia se vuelve complacencia extrema, los momentos de docilidad se vuelven la norma y no la excepción.

Y no quiero que me malinterpretes. Honestamente, en este mundo tan individualista creo que todos tenemos que aprender a ceder de vez en cuando, a caminar hacia el otro punto de vista en vez de seguir jalando hacia nuestra verdad y a entender que algunas veces es mejor perder el argumento que perder a la persona. pero cuando nunca nos priorizamos, no comunicamos lo que nos duele o nos incomoda, o nos callamos frente a injusticias, el problema se vuelve grave. 

Grave porque les mandamos a las otras personas un mensaje de que siempre estamos de acuerdo (aunque no lo estemos), de que nada nos importa (aunque haya comportamientos que nos duelan), de que todo está bien (así no lo esté). El problema con la dependencia no es solo que nos pongamos siempre en último lugar y que eso luego nos cobre factura en nuestra salud física y mental, sino que nos lleva a vivir relaciones basadas en apariencias, donde todo parece bien, pero en realidad nada lo está.

DEPENDENCIA EN LAS RELACIONES

PAREJA: Las personas con este rasgo de personalidad tienen relaciones afectivas, comprometidas, llenas de amor y de cuidado. Se preocupan por sus parejas, buscan atenderlas en aquello que les gusta y siempre piensan en qué podrían realizar para hacerlas felices. Pero, cuando nunca comunican lo que realmente están pensando o cuando callan las diferencias, estas personas sufren un montón: al sentirse poco comprendidas (porque esperan que sus parejas sepan lo que ellas nunca han comunicado), faltadas de respeto (al no poner límites firmes) y poco amadas (porque a la larga siempre terminan cediendo ellas y haciendo lo que sus parejas desean).

AMISTADES: Estas personas, con sus amigos, podrían llegar a ser la mejor compañía del mundo. Son amistades que probablemente duren toda la vida y que acompañan siempre en los buenos momentos, en los malos momentos, en las alegrías y en las tristezas. Ahora bien, cuando la dependencia se vuelve complacencia indefinida, sus amigos pueden llegar a sentir que sin ellos la persona no va a poder: se sienten ahogados porque les consultan para tomar todas las decisiones y cansados de que siempre necesiten compañía. Y a su vez, la persona con dicha personalidad podrá sentir que sus amigos no la comprenden (por muy pendientes que estén de ella) y que siempre hay tiempo para otras amistades, pero nunca para ella (porque sienten que podrían estar más tiempo juntos).

TRABAJO: Este rasgo de personalidad es un excelente ejemplo y un gran miembro de equipo: siempre dispuesto a ayudar, a explicar y a colaborar. No obstante, por siempre ayudar podría llegar a acumular trabajo, a no entregar productos y a estresarse por nunca acabar. Incluso, podría llegar a asumir responsabilidades que no le pertenecen para “quedar bien” y para no entrar en conflicto, algo realmente problemático en temas de liderazgo porque rara vez dará feedback para fomentar el crecimiento, pues le costará la sinceridad y la honestidad. 

ENTONCES, ¿QUÉ HACER?

En efecto, las personas con esta rasgo de personalidad son amorosas y comprometidas con el amor y el cariño hacia los demás. Sin embargo, cuando esto se convierte en sumisión, falta de límites y poca honestidad, genera más problemas que soluciones. No solo porque sienten constantemente que nadie da tanto como ellas, sino que, además, porque sus relaciones terminan agobiándose pues en lugar de sinceridad, prevalece el “estar de acuerdo para no pelear”.

Por esto es que nació Personality Change Maker: un programa diseñado para resaltar lo positivo de tu personalidad, al mismo tiempo que fortalece tu autonomía y capacidad de expresión. Pues justamente, lo que queremos es resaltar aquello que impacta, que aporta, que hace del mundo un mejor lugar. Pero también para que estas personalidades puedan levantar su voz, hacerse valer y ser sinceras cuando se necesita. 

Te invito entonces a PCM. Construye relaciones más sanas y fortalecer tu autonomía. Personality Change Maker te guía en el camino hacia una personalidad más independiente y segura. Conoce más de nuestro programa aquí.

Catalina del Castillo Cano

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